CORTO INVISIBLES


Con ayuda de Cáritas Diocesana hemos realizado un taller audiovisual que como actividad final tenía la grabación del vídeo que hoy presentamos y del cual nos sentimos orgulloso de haber participado.

Este taller consistió en una formación básica en medios audiovisuales con objeto de estar preparados para la realización del presente corto, al cual hemos querido llamar INVISIBLES.

Todo el contenido del vídeo ha sido propuesto y consensuado por el grupo bajo la coordinación y dirección del monitor del taller, Luis Miguel Bulpe, al cual resaltamos su entrega y profesionalidad.

Los participante de este vídeo hemos sido: Gyula, Willy, Francisco, Jesús Manuel, Curro, Isabel y Antonio entre otros compañeros, más la colaboración desinteresada de Antonio Labajo y Nino Ruiz.

Con este vídeo hemos pretendido mandar un mensaje positivo de que es posible salir de la calle, tal y como estamos haciendo día a día todos los componentes del taller.

Aunque el corto se llama invisibles, cuenta la historia de personas con nombre propio y apellido, ciudadanos no tan anónimos, que se encuentran en situación de exclusión social.Personas que luchamos por dar un giro total a nuestras vidas.

Como participantes en el taller, intentamos mandar un mensaje positivo a todo el colectivo de personas sin hogar y a la sociedad en general. Gracias a la motivación e implicación, conseguimos formar un grupo unido donde predominó: el compañerismo, la creatividad y la participación.
El  voluntariado y personas en práctica de este centro, nos comentan que este vídeo les refleja el día a día de los participantes y  en el se ve las ganas de cambiar sus vidas, luchando siempre por mejorar sus situaciones.

La vida te puede dar un giro de 360º de la noche al día, hoy estás arriba, gloria, trabajo, familia, casa y mañana verte en las mismas cloacas de la sociedad, echándole un pulso al viento.

Y por ultimo este vídeo queremos dedicarlo a nuestros compañeros y participante, en primer lugar a Jesús Manuel que se encuentra muy enfermo en el hospital y le mandamos mucha fuerza para su recuperación y sobre todo a Gyula o Julio, como a él le gustaba que lo llamáramos, del que destacaríamos su fuerza y sentido del humor pese a su grave enfermedad y que sin haber terminado estas letras, recibimos la triste noticia de su fallecimiento. Por lo que queremos que no se quede en el olvido y que sus ganas de vivir nos sirvan de ejemplo.

Esperamos que os guste.

Equipo del taller audiovisual invisibles.

La lucha esta en salir de la calle.


CORTO FINAL:
http://www.youtube.com/watch?v=YQNBwVtnAYc

CORTO INICIAL:
https://www.youtube.com/watch?v=fr1oWKBfLII


CAMPAÑA DE SENSIBILIZACIÓN SOBRE PSH 2013

Flashmob Campaña PSH 2013

Os dejamos el enlace de las fotografías del evento realizado el pasado 21 de Noviembre con Motivo de la Campaña de los Sin Techos 2013.


Por otro lado, os facilitamos el enlace del programa de Canal Sur, emitido el pasado 19 de Noviembre, de 75 Minutos, en el cual presentaron un pequeño documental que refleja la realidad vivida por las personas sin hogar y en el que participaron acogidos del centro de día Luz y Sal.

Hagamos visible una realidad invisible.

Programa 75 minutos: Especial Personas sin Hogar

Barcelona ofrecerá tours turísticos guiados por personas sin hogar

"Queremos proponer una manera alternativa de conocer la capital mediterránea", dicen los impulsores de la iniciativa


Una empresaria británica afincada desde hace diez años en Barcelona ha creado una empresa social, Hidden City Tours, para organizar recorridos turísticos por la capital catalana que serán guiados por personas sin hogar. Lisa Grace, licenciada en Empresariales e Idiomas, y que hace un año se quedó en el paro tras trabajar como investigadora de mercados, ha explicado a Efe que ya ha contratado a los dos primeros guías: Juan Carlos, de 45 años, y Francisco, de 63, ambos con muchos años de vida en la calle y que se encuentran en proceso de reinserción social ayudados por la Fundación Arrels.
El proyecto, que se presentará públicamente el 5 de octubre e iniciará su primer tour el 10 de octubre, quiere convertir a Barcelona en la primera ciudad en España en ofrecer tours dirigidos por personas sin techo, copiando un modelo que ya funciona en algunas ciudades británicas, como el Unseen Tours de Londres, que fue la primera, o Secret City Tours de Bath. "Queremos proponer una manera alternativa de conocer la capital mediterránea a ver la ciudad a través de los ojos de alguien que ha vivido en sus calles", ha explicado Grace, que acompañará también a los tours para hacer la traducción al inglés de las explicaciones de los guías "sin techo".
La selección de los guías ha contado con la ayuda de la Fundación Arrels y de la Fundación Mambre, que ya tienen preparados nuevos candidatos para cuando las demandas requieran más guías. "Es gente preparada, pero que en un momento determinado de su vida se han visto obligados a vivir en la calle por diversas circunstancias", ha dicho Grace, que los ha elegido más por sus capacidades y ganas de reincorporarse a la sociedad que por sus habilidades idiomáticas.
Los dos primeros guías contratados son Juan Carlos, de 45 años, que había trabajado en una empresa química, pero que hace 15 años se quedó sin empleo y acabó malviviendo en las calles de Barcelona, y Francisco, un artista plástico de 63 años, que pasó algunos años en Brasil y que hace cuatro que vive las calles de la capital catalana. La empresaria cree que su proyecto tiene grandes posibilidades en Barcelona porque es la cuarta ciudad más visitada de Europa y donde viven casi 3.000 personas sin techo (en el último recuento de 2011, 870 personas dormían en la calle, y 2.000 se distribuían entre centros públicos y asentamientos irregulares). El proyecto cuenta con la colaboración de una historiadora que ha formado a los guías, quienes, además de la historia de la ciudad también explicarán la realidad social de cada zona que visiten.
(Noticia publicada en La Vanguardia del 8 de septiembre de 2013)

Juan viene de visita

Juan ha venido de visita, porque le han dado permiso en la comunidad terapéutica de La Linea en la que está pasando unos meses.
Está contento, porque nota cambios en su vida, y también gordito, porque le dan cinco comidas diarias (don Ramón dice que él también quiere cinco comidas diarias). Y además, hace mucho deporte, por lo cual está más fuerte.
Juan siempre ha tenido una postura un tanto encogida, ante la vida también, pero viene más estirao, con la cabeza más alta y con muchas ganas de vivir.
Dice que ha empezado a escribir todos los días (su sicóloga tiene una biografía completa en la que cuenta toda su historia personal, dice Juan que "es muy fuerte") y cuando vuelva definitivamente de la comunidad nos va a traer sus escritos para que los copiemos aquí.
Juan ha querido pasar estos días de permiso por el centro, para encontrarse de nuevo con los compañeros, las personas voluntarias, los profesionales... porque guarda un buen recuerdo de su paso por aquí. Dice que está decidido a concluir el programa en la comunidad, porque es un compromiso consigo mismo y  lo va a llevar a cabo hasta el final.
Don Ramón, que dice que siempre se ha llevado bien con Juan (aunque eso no es muy difícil, porque Juan es de los que no le gusta meterse en líos ni disputas), dice también que lo encuentra muy mejorado y se alegra de ello, y dice que quiere seguir los mismos pasos que él (a ver si le dan las cinco comidas diarias).
Todos y todas estamos con Juan, apoyándole con todo el corazón y todo el ánimo para que llegue a su meta.

La Barquilla de Ramón


El fin de semana pasado fui a Barbate a ver mi familia y salí a pescar en la barquilla de mi cuñao Antonio.
Salimos a las seis de la mañana y estuvimos pescando frente a Conil, donde se coge un buen pulpo.
Estando pescando con las pulperas me puse a recordar cuando yo era chico.
A mi no me gustaba ir a la escuela y entonces me escondía  en el barco del que mi padre era el patrón y en el que también faenaban mis hermanos  mayores y algunos primos mios.
Cuando alguno de los marineros bajaba a la proa, ahí estaba yo escondido y me decía: “Chiquillo…¿qué haces ahí?” Y le gritaban a mi padre: “¡Ramón, tu hijo chico está a bordo!”.
Mi padre me decía: “¡Te voy a coger y te voy a echar al agua! ¿Que haces ahí que no estás en la escuela”?, y yo respondía: “Que voy hacer aquí papá, yo quiero trabajar con vosotros”.
-“Tu hermana Carmen estará preocupada por ti”.
Y mi padre tenia que llamar al armador a decirle que yo estaba en la mar con el y con mis hermanos para que avisara a mi hermana.
Yo quería ir a la mar que es lo que mas me gustaba, a pesar de que la vida en la mar es muy dura, pero a mi eso no me importaba.
Asi que mi padre me dejó por imposible y yo inicié mi vida en la mar.
Yo siento el mar como un lobo marino.
Hoy, al cabo de los años, me acuerdo de aquel principio y deseo que este barco que es Ramón pueda salir a flote, porque no esta hundido y tiene que navegar con los vientos y marea a mi favor.
Solamente depende de mi, para llevarlo a un buen puerto.
Yo soy el patrón de mi barco y quiero navegar otra vez, ya que no puedo estar sin la mar y sin los marineros, navegando por todos los mares del planeta.



DON RAMÓN  

Un día más en la calle


La vida en la calle es triste porque te acompaña la soledad. Y la soledad es muy mala.
Esto lo estoy escribiendo en la escalera de un portal de una casa cualquiera de Cádiz. 
Aunque hoy en día es muy difícil encontrar un portal abierto, y si lo encuentras, corres peligro de que venga algún vecino y quiera echarte a la calle.
Y eso si que duele, porque te ves impotente y marginado.Y entonces es cuando rompes a llorar como un niño chico, porque sientes que no hay amor ni humanidad entre las personas.
En esos momentos echo de menos mi casa y a mis padres que lo daban todo por mí. Y en la situación que estoy con más veras, porque he tenido unos padres maravillosos. Yo les pedía la olla de comida para darles de comer a las personas que estaban viviendo en la playa y me la daban, y mi padre me daba para comprarles un par de litronas y el pan.
Eran buenos como personas y grandes de corazón. Por eso digo que si mi madre estuviera viva a mi no me faltaría nada de nada, tendría su amor y su compañía.

Manuel

El silencio

El silencio es una pieza clave para mi. Gracias a él puedo pararme a pensar qué está pasando en mi vida, hace que me sienta bien y me da fuerzas para los momentos más complicados.
Esa ayuda que tengo es la base de mi proyecto de vida personal, que consiste en intentar mejorar cada día y superar mis errores, mis temores, con acciones positivas.
La escucha y el compromiso se funden en una sola pieza para poder dar lo máximo y lo mejor que llevo dentro.
A veces, sentimos el peso de las preocupaciones, los problemas, los miedos de la vida cotidiana que nos escudan de la realidad que no queremos ver.
Y llega un momento en que nos paramos, o nos paran, y miramos profundamente, en silencio, dentro de uno mismo para ver lo que hemos dejado atrás, y después contemplar lo que realmente está pasando por delante de nuestros ojos y que nos cuesta reconocer.
Tenemos que saber aprovechar esas cosas pequeñas que nos rodean: la familia, las personas que se cruzan en nuestras vidas en un momento determinado... que forjan un corazón fuerte y valiente sin necesidad de camuflar los sentimientos y pensamientos sanos y nos sirven para hacer frente a una sociedad que se nos hace cada vez más cuesta arriba.

Javier

El reconocimiento

Bueno, una experiencia positiva es haber podido entrar en este centro, Luz y Sal, porque está cambiándome la vida de todo lo que estoy aprendiendo en estos momentos y, además, por las personas que he conocido aquí, todas las que de alguna forma colaboran en el centro: directora, trabajadora social, voluntarios, compañeros...
Quiero mencionar, sobre todo, a Antoñita, que es como una madre para mi y es la alegría de esta casa. Y, también quiero recordar a la voluntaria Nike que es una gran mujer y como persona es muy bonita y alegre, que regresa el lunes a su país. Espero volver a verla muy pronto.
Es maravilloso el trabajo que hacen estos profesionales.
Es una gran experiencia que Dios haya puesto en mi camino a esas personas que son un sol y que viven para los más pobres y con muchos problemas, y es por eso por lo que me siento muy orgulloso conmigo mismo, con mucha paz y alegría.
Bueno, en este momento podría decir muchas cosas, pero no me salen las palabras.

Don Ramón

Para encender la esperanza

Todo empezó porque el compañero Antonio decía que el mundo está lleno de dolor y miseria.
No le falta razón.
En este mundo que nos ha tocado vivir hay mucha gente que tiene muy poco, o no tiene siquiera lo mínimo necesario para poder vivir, y hay unos pocos que tienen mucho más de lo que necesitan. Los poderosos acumulan las riquezas y manejan la economía, los gobiernos, los medios de comunicación, los ejércitos... para que todo siga así, para que nadie amenace su poder.
Pero algunos creemos que, para poder cambiar el mundo es imprescindible la esperanza. Si no tenemos esperanza, si solo existe la oscuridad y la tristeza...¿para qué hacer ningún esfuerzo por cambiar las cosas? ¿para qué vivir siquiera?
Creemos que, en medio del dolor y la miseria, podemos encontrar también la solidaridad, la alegría, los sueños, la felicidad incluso.
El mundo está oscuro como una noche cerrada, pero en mitad de esa noche negra se enciende una cerilla. Es la luz de una persona buena, de un proyecto solidario, de una iniciativa pequeñita que trata de mejorar el mundo.
Es una luz chiquita, humilde, pero si te fijas, no está sola, hay otras muchas. Son miles, millones de luces en la oscuridad.
Así que nos hemos propuesto buscar esas luces, comprobar si son pocas o muchas y si son capaces de despertar nuestra esperanza.
Empezamos rescatando el ejemplo de Las Patronas, un grupo de mujeres humildes que se buscan la vida para hacer llegar comida y agua a los inmigrantes ilegales que atraviesan México apiñados sobre los trenes, camino del sueño americano.
Después de ver el documental, alguien comentó que aquellas mujeres vivían también en la pobreza. Pero es que, muchas veces, los ejemplos nos muestran que son las personas que menos tienen las que comparten con más facilidad lo poco que tienen, las que son más solidarias.
Luego, también conocimos el caso del "Biblioburro", y de como Luis Soriano puso en marcha esta iniciativa para llevar la lectura a los niños de la sierra en Colombia.
De nuevo, alguien dijo que aquellos niños también viven en la pobreza, y que el biblioburro es solo un pequeño remedio en medio de tanta necesidad. Pero es que, dijo otra persona, a veces la esperanza, o la felicidad, o la alegría no tienen que ver con grandes cosas, sino con cosas pequeñitas, humildes, insignificantes, incluso. Así que seguimos viendo ejemplos, y ahora fue el caso del proyecto "Un litro de luz" que ilumina el interior de las oscuras chabolas en Manila.
"Eso si que es pobreza", comentó un compañero, pero quizás es un buen ejemplo de lo que decíamos antes: "a menudo la diferencia entre la luz y la oscuridad es muy pequeña: una botella con agua y lejía". Tal vez debiéramos preguntarles a las personas que viven en San Pedro Maligaya si les parece importante esa pequeña diferencia.
Por último -y por ahora- fijamos nuestra atención en el caso de la asociación "Mayapedal, en Guatemala, que recicla bicicletas viejas para convertirlas en desgranadoras de maiz, o en bicilicuadoras, o bicilavadoras, o cualquier otra bicimaquina útil para mejorar la vida de la comunidad.
También aquí estaba presente la pobreza, pero, como en los otros ejemplos, también estaba muy clara la organización de la gente. "Hasta tienen una página web en Internet y vienen personas de otros países a aprender de su experiencia". Parece que esta idea, esta luz, está encendiendo otras lucecitas, aquí y allá.
Así acabó la primera etapa de nuestro viaje.
¿Están cambiando el mundo esas pequeñas y humildes experiencias?
Pero, quizás, después de conocer estos cuatro ejemplos, tu también tengas algo que decir.
¿Te animas?

Los afectos perdidos

Hace más de ocho años que no toco la heroína, la cocaína o la metadona. Estuve tres meses en un centro en Huelva, para dejarlo.
Pero la vida me jugó una mala pasada de las suyas, y cuando llevaba tres años de estar bien, caí preso por primera vez en mi puta vida.
Estuve 45 meses encerrado. Me lo comí a pulso.
Mi familia no quería saber nada de mí.
Cuando salí en libertad me vi en la calle, durmiendo en los cajeros o en la playa... Y todas las noches era bronca segura. Yo tenía que defender lo mio.
Así empecé dándole al alcohol. Yo he bebido siempre, pero no como cuando me he visto solo y en la calle, como un perro abandonado.
Entonces tomé la decisión de que no podía vivir así y conseguí, después de mucho intentarlo, irme a un centro para solucionar lo del alcohol.
Ese fue el primer paso de otros muchos que me han traído hasta aquí.
Ahora, en estos momentos, soy muy feliz, y me siento querido por mis compañeros, y sobre todo por mi hermana mayor, que me está ayudando desde que se enteró de mi decisión.
Se lo tengo que agradecer a mi cuñado, que me prometió que si yo hacía las cosas bien me traería a mi padre y a mi hermana para verlos y hablar con ellos, despues de más de cuatro años que no los veía.
Para mi ese encuentro fue grandioso, como un niño esperando su regalo en una noche de reyes. Por fin llegó ese día. A mi hermana la vi muy guapa, pero con unas pocas arrugas más en su rostro. Y a mi padre lo vi como siempre, con 86 años cumplidos, y ahora en un asilo, bien cuidado de médicos.
De mi otra hermana no se nada. Cuando salí en libertad la llamé por teléfono, para ir a verla a ella y a los niños, y me dijo estas palabras: tu para mi ya estás muerto. Desde entonces no se nada de ellos.
Sí tengo una pena grande y es que mi madre se murió cuando yo estaba preso y no pude darle un beso de los míos. Yo era su niño y no pude dárselo, pero me consuela que ella está siempre conmigo dándome mucha fuerza.  

Manuel

(Esta es una historia -como la de muchos que viven en la calle- de pérdidas y reencuentros, de relaciones que se rompen y de un largo camino para reconstruirlas. Manuel ha vuelto a encontrarse, hace poco, con su otra hermana. El encuentro ha sido cálido y han podido volver a retomar los afectos perdidos.)

Miki se fué

Este blog, como la vida de sus protagonistas, tiene subidas y bajadas.Voces que hablan de logros y sueños y otras que hablan de caidas y derrotas.
A veces, cuando las historias son más amargas, es duro contarlas. Esta es una de esas veces.
Miki peleó duro con el alcohol, y estuvo un par de veces al borde de la muerte, que ahora se lo ha llevado.
Lo intentó muchas veces, aunque es difícil romper con el alcohol cuando se vive en la calle.
Miki participó en la creación de este blog, y fué uno de los primeros que compatió en él su mirada.
Aquí podéis leer la historia de su vida.
Tras su penúltima caida, en Madrid, empezó a escribir un nuevo capítulo de su historia, que quedó, así, inacabado:
"Creia que nunca volveria a escribir un nuevo capitulo de mi vida, que nunca me volvería a equivocar, que -como dijo una amiga- yo ya era Superman.
Pero las cosas de la vida no son asi, y ahora no se ni que decirte. Estoy escribiendo, en verdad para desahogarme, por que me encuentro muy mal del todo.
No se que puedes pensar ahora de mi, despues de que ya era un ganador. Aunque la verdad es que jugue a ganar y lo he perdido todo.
Como dice el refrán, la confianza mató al gato, y yo por lo visto de eso tengo bastante.
Si, después de una temporada un poco más tranquila, de pasar por Tarifa y por otros lugares, me volvi a lanzar a la aventura y vaya que si lo conseguí.
Estuve viviendo muy bien y muy tranquilo, la verdad, hasta empecé a pintar cuadros y estaba contento, pero me faltaba algo que por lo visto aqui no podia tener... el amor de una mujer.
Estaba contento por todo lo conseguido, pero claro no era bastante para mi, me volví ambicioso y quise más, queria triunfar y lo podia haber conseguido, pero se me olvido lo principal".
Descanse en paz Miki.
Lo recordaremos siempre.

¡Fuerte! ¿Verdad?

¡Fuerte! ¿Verdad?
Pues por la cabeza de este hombre que duerme, nunca pasó la idea de verse en esta situación.
Durmiendo en un cajero, para escapar del frio.
Los que menos tienen tirados en las puertas de los que acumulan el dinero. 
Y... ¿tú?
Si, tu, el que miras.
Tu también puedes verte en ese mismo cajero.
No es muy largo el camino que lleva a dar con tus huesos en la calle.
Es solo un cúmulo de circunstancias las que te hacen perderte.
La primera circunstancia puede ser dejarte llevar por las falsas mieles de la calle, que en muy poco tiempo se vuelven hiel, descontento, tristeza y abandono.
La proxima vez que les veas durmiendo en un cajero tal vez tu mirada sea otra, si piensas que podrías ser tu mismo.

Manuel

Busca la paz

Mi experiencia en la calle fue muy buena, siempre la he llevado con esperanza y paciencia.
En resumen, ha sido buena y al mismo tiempo desagradable.
Fueron innumerables las veces buscando un sitio para dormir, deambulando de ciudad en ciudad.
La necesidad me obligaba a robar en los supermercados el alimento necesario para comer, de manera que si me pillaban  me dejaban marchar.
Siempre fui de honesto por las vías, lugares donde encontré muchas personas que les gustaba hablar conmigo bien sea por dar valor a ser un nómada o bien porque ellos sentían alguna envidia.
A lo largo de mis rutas me he encontrado con chicos e chicas que estaban en peor situación que yo.
-Me siento excluido reprimido
-Quiero morir
-No quiero hacer nada
-No soy digno de dios
-No! No creo en dios
-Si existe, ¿por qué estoy aquí?
-¿Por qué se ha venido todo abajo?
-¿Por qué he perdido la familia?!!
La sociedad nos impone, no nos propone.
La ciudadanía es esclava de los ideales, del consumismo, la imagen, el poder, etc.Yo lo llamo capitalismo. De manera que la educación pierde terreno, dando lugar a conceptos erróneos, creando ambiciones artificiales en las personas.
Me pregunto cómo lo pasaran aquellos seres humanos que por algún motivo se encuentran vagando por las calles sin saber aguantarse en pie y recibiendo miradas de pena, asco o compasión , que te dejan en un estado peor.
Cuando nos duele damos la espalda.
Creo que debemos ofrecer lo que está a nuestro alcance.
La calle me ha enseñado mucho, sobre todo a mirar a los que no tienen nada, ni siquiera una gota de agua limpia que mate su sed.
Al sufrimiento hay que tratarlo con mano de enfermera, para no aumentarlo cuando tratamos de aliviarlo. El que habla de ordinario no sufre cuando lo hace, y es peligrosamente fácil herir a quien ya está herido, por muy  buena intención que tengamos, con palabras y gestos de duelo. Quien no sufre no tiene derecho a ir a consolar al que sufre; y quien sufre... ¿dónde encontrara para los demás las palabras y acciones que el mismo necesita?
La calle es el cielo, la calle es una galería donde algunos observan con pasión mientras otros están llenos de arrogancia y prepotencia, alejándose de una realidad que existe y con un orgullo estúpido e inhumano que es el de juzgar sin pararse a pensar y a juzgarse el mismo. Son estas personas las que destrozan las paredes de alguien que construyo con amor.

Juan Diego

Pensamientos cruzados.

Una persona sin techo por la crisis.
La calle ha sido para mi una escuela.
He aprendido mucho de ella.
Te da muy malas pasadas.
Sufres, te ries de la ignorancia.
Es la primera vez que me quedo sin techo.
Esta es la peor racha que he pasado.
Me costó mucho aceptar que estaba en estas circunstancias.
No quería reconocerlo.
Andando, de un lugar para otro.
Un coche, un amigo, un familiar...
Las personas sin techo somos muchas.
Soy de Cádiz.
Llevo 53 años viviendo aquí.
Conozco bien la calle, tanto el centro como extramuros, y sin embargo, viéndola y viviéndola como estoy ahora, es otro mundo.
Toda una experiencia.
Pedí ayuda y me acogieron en Luz y Sal.
Veo una mirada distinta.
Algunas son difíciles de interpretar.
Pero las miradas de tu alrededor son más fáciles, pues las conoces.
Y se alegran cuando una persona está bien.
No se lo que ocurrirá.
Una cosa es importante: estoy bien.
Guillermo

La pasión intacta

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías si pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continua: tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en el sueño el hombre es libre.
Y los días, aunque sean más y más largos y tristes, se volvieron cada vez más y más positivos.

Antonio

Dando vueltas a los sueños

Charlábamos, como otras veces, de los temas que nos pasan por la cabeza o por el corazón.
Alguién habló de los sueños. La calle -dijo- está llena de sueños rotos. Todas las personas que viven en la calle, tuvieron un día sus propios sueños, sus proyectos de vida -formar una familia, construir un hogar...- pero aquellos sueños se rompieron.
Tal vez fué por causa de un golpe de la vida, o una sucesión de golpes, o un error, una decisión equivocada, un fallo de esos que tenemos todas las personas pero que, a algunas -tal vez más débiles, más frágiles- nos llevan al alcohol, a las drogas, a otras ataduras y cadenas, al fin de nuestras relaciones, a la soledad, al mal sueño de la calle.
Si, la calle es un mal sueño, no solo para quienes vivimos o hemos vivido en ella, sino para quienes nos miran al pasar con miedo de que también a ellos pueda ocurrirles lo mismo, la pesadilla de que puedan perder su trabajo, su familia, su hogar.
Pero, quienes queremos salir de la calle necesitamos los sueños, necesitamos motivos para cambiar, para romper las ataduras, para levantar la losa de la soledad, del abandono.
Nuestros sueños no son fantasías inalcanzables. Queremos, primero que nada, paso a paso, estar bien, hacernos fuertes, recuperar nuestra autoestima como personas, llegar a conocernos, curar nuestro cerebro y nuestro corazón dañados.
Soñamos con la salud física y mental, con encontrar un trabajo, una actividad que nos permita ganarnos la vida (una pequeña tienda de zapatos, una escuela para perros, practicar la pintura, un negocio de electricidad y chapuzas varias...), y nos permita tener una casa, un techo, un espacio que podamos convertir en un hogar. Porque en todos nuestros sueños hay un hogar y una familia, una pareja -"la mujer que amo"-, unos hijos... los afectos que perdimos por el camino.
Y también, otro sueño, es ser útiles, poder ayudar de alguna manera a otras personas que, como me he encontrado yo, se encuentran ahora en la calle.
¿Lo veis? No son grandes sueños, sino humildes y cercanos.
Esta jodida sociedad nuestra nos impone necesidades y objetivos que no son fundamentales, que son artificiales, puras mentiras: consumir, acumular, tener más... Esta sociedad mentirosa nos repite aquello terrible de "tanto tienes, tanto vales". Pero nosotros sabemos que, satisfechas las necesidades básicas, son otros los sueños que hay que perseguir.
Por que los sueños, para alcanzarlos, hay que perseguirlos. Hay que tener ilusión, motivación, ganas. Hay que querer, en todos los sentidos de la palabra.
Por eso es tan importante -dice alguien- saber lo que quieres, dibujar tus sueños, definirlos, concretarlos.
Los sueños se consiguen paso a paso, día a día, con constancia, con perseverancia, y -siempre- con esfuerzo. Tenemos que ejercitar la musculatura de nuestros sueños, hacerlos sólidos y fuertes, hacernos fuertes para buscarlos, para perseguirlos, para alcanzarlos.
Que así sea.


En la conversación participamos  
Antonio, Manuel, Guillermo, Juan Diego, Carlos y Fernando.   

Encuentro con mi interior

Desde el momento en que fui consciente de mi hundimiento personal, empecé a estudiar las diferentes formas de salir a flote. En el camino me encontré con innumerables obstáculos.
 Empecé a meditar utilizando alguna técnica de yoga.
Lo primero que me hizo cambiar, fue el ser consciente de que tenía que aprender a conocerme  a mi mismo, comunicarme con mi Ser, con mi yo interior.
Desde ese momento los cambios empezaron a sucederse, primero con lentitud y poco a poco con mayor rapidez y precisión.
Empecé a ver los días con sol, las fuentes de agua, el ir y venir de las personas, los animales…
Sentía todas las cosas como grandes maravillas, sentía la vida. Desde ese momento todo cambio, mi vida se torno mas tolerante, paciente y ese es uno de los trabajos que mas esfuerzo me cuesta, y mejores resultados estoy obteniendo.
Una cosa muy importante y sin ella no habría podido seguir este camino, fue la ayuda del centro Luz y Sal, y Crisolo (caballero hospitalario)
                                                                                                       Carlos L.P.Q.

MUSICOS DE CÁDIZ.EN LA CALLE

Se han reunido sin haber quedado, por pura casualidad,varios musicos de Cádiz, en la Plaza del Mentidero, y han pasado un buen rato.
Han hecho una versión del tangillo de Cádiz improvisada, espero que os guste.
Tania la morenita al timbal, Nacho a la flauta y Pepe y Juanlu de Cádiz a las guitarras.