Hace más de dos semanas, en esta misma
plaza, José María S. M. de 51 años de edad y natural de Sevilla,
falleció en estas viviendas en construcción la cual había okupado con su pareja
por encontrarse viviendo en la calle y sin recursos.
A pesar de los intentos de atenderlo,
de ayudarle, de gestionar recursos para sus necesidades, desde todas las
entidades que trabajamos con las PSH en Cádiz y en coordinación con la administración
local. No hemos podido evitar que una persona más muera en estas condiciones. Y
debemos preguntarnos ¿Por qué?.
José María era un
enfermo dual que aunque tenía muchos momentos en los que se mostraba
colaborador y buscaba soluciones, solicitaba ayuda, deseaba salir de la calle y
normalizar su situación… tuvo otros tantos episodios dónde se hacía imposible
trabajar por ayudarle como lo necesitaba, a veces por sus propias actitudes y
comportamientos fruto de sus trastornos y dependencias, y otras tantas por no
estar preparados nosotros como recursos, ni como ciudadanos, ni como sociedad
para intervenir de forma más eficaz y profesionalizada ante realidades de calle
que se complican aún más, cuando son enfermos duales.
Por
lo que una vez más hemos fracasado en nuestro intento y año tras año continúan
sucediendo situaciones como las que hoy nos trae a todos aquí.
Por otro lado, también queremos rendirle homenaje a Robert de 73 años, que
ha fallecido el pasado lunes, AUNQUE NO HA MUERTO SIENDO UNA PERSONA SIN HOGAR
NI EN LA CALLE, ya que desde hace más un año estaba recogido en una residencia
de personas mayores, tras gestiones entre el voluntariado de calle, hospitales
y el albergue municipal, pero que fue en su día otra persona sin hogar que vivió
durante unos 6 años en las calles de Cádiz, dentro de una furgoneta y con un
problema grave de salud.
Esta persona, se negaba a ingresar en un recurso específico, en su momento,
por no abandonar a sus animales entre otras razones que le motivaban a tomar
esa decisión, la cual había que respetar; Hasta que sufrió un agravamiento de
su salud, momento en el que acepta la ayuda ofrecida y es ingresado y atendido
desde los recursos privados y públicos con un resultado exitoso.
A pesar de ello, debemos ser críticos
con nosotros mismos, y cuestionarnos nuestra propia atención antes de
llegar a la residencia y tener presente que no lo hemos hecho de la forma más
correcta durante su estancia en la calle.
Estas personas, aunque hayan negado muchas veces la ayuda ofrecida y a la
vez han sido atendido en múltiples ocasiones, tanto por parte de las entidades
sociales, como de los vecinos del barrio, como de la propia administración
local necesitan de un trabajo más profundo al que NO LLEGAMOS, por no disponer
de los recursos adecuados, ni el personal cualificado, ni las infraestructuras
y para lo que, debemos decir, NI SIQUIERA ESTAMOS CAPACITADOS.
Con ello, entendamos que las personas sin hogar necesitan un apoyo mayor
que cubran sus necesidades más básicas, pero sobre todo, para poder llegar a
ellos de verdad a nivel personal y emocional, se requiere de un MAYOR TRABAJO DE ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO,
TERAPÉUTICO, SANITARIO, SOCIAL... BAJO EL PARAGUAS DE UN TRABAJO DE CALLE
PROFESIONALIZADO DESDE EL ÁMBITO SOCIO-SANITARIO.
La ciudadanía cada vez está más sensibilizada y se solidariza, a veces sin
entender cómo ayudarlos, las entidades sociales intentamos cubrir ciertas
necesidades con los recursos que tenemos con nuestras carencias, limitaciones y
con voluntariado en su mayoría, y juntos nos ponemos a disposición de trabajar
conjuntamente con las administraciones. Pero se necesita MAS, MUCHOS MÁS...
Las administraciones a todos los niveles tienen cierto compromiso, un
pequeño presupuesto, personal y algunos recursos a disposición de esta
realidad. NO OBSTANTE, LA SUMA DE TODO
SIGUE SIENDO MUY ESCASA E INSUFICIENTE Y NO TRABAJAN DESDE LA CALLE DÓNDE
ENTENDEMOS QUE DEBEN ESTAR NO SOLO LAS ADMINISTRACIONES ENCARGADAS DE LOS
SOCIAL SINO TAMBIÉN DE LO SANITARIO.
Es por ello, que reivindicamos
en este momento y una vez más:
- Que
NO llegamos a todas las PSH que día
a día sufren en las calles de nuestra ciudad hasta el punto de llegar a la
muerte, la cual mucha veces la vemos venir sin evitarla.
- Que
los escasos recursos existentes no
estamos preparados para la situación actual.
- Que
brilla por su ausencia un trabajo
técnico de calle desde el ámbito socio-sanitario.
- Que
existen muchas carencias y
limitaciones de los recursos de todo tipo y que no
existen ningún plan integral de intervención
con estas personas.
- Y qué la sociedad como sistema
provoca una brecha que genera y favorece situaciones dónde se vulneran los derechos humanos a quienes VIVEN EN LA CALLE.
Por lo que pedimos:
- La existencia de un trabajo de calle
técnico socio-sanitario profesionalizado para atender esta realidad tan
difícil, cruda e inhumana.
- Alternativas reales que ayuden a resolver los verdaderos problemas de las
PSH: vivienda, empleo, ayuda terapéutica y social.
- Mejorar entre todos, la atención a estas personas que padecen una
realidad tan difícil de abordar, marcada por dificultades y necesidades
socio-sanitarias.
- Que
se diseñe una Estrategia Nacional Integral para personas sin
hogar, que integre las
perspectivas de política social y de vivienda; así como de salud, trabajo o
educación, que insta el Parlamento
Europeo como parte de la Estrategia
Europa 2020.
- Que
se aumenten los presupuestos y el
personal y exista una apuesta mayor para atender la realidad social del
SINHOGARISMO.
Desde Derechos Humanos y Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta que
convocamos este acto contando con el apoyo de Calor en la Noche, las Hijas de
la Caridad, Caballeros Hospitalarios, Cruz Roja, 15M San
Mateo, Comité Oscar Romero y Grupo Cristiano de
Reflexión-Acción, entre otras entidades,
no podemos sino mostrar nuestro pesar y nuestra solidaridad. No podemos sino
pedir mayor conciencia y sensibilidad social. Y no podemos al mismo tiempo sino
DENUNCIAR con toda contundencia y con toda energía nuevos recursos y mayor
compromiso de apoyo a las personas en situación de sinhogarismo en nuestra
ciudad por parte de quienes tienen la obligación de hacerlo, las administraciones públicas,
empezando por la Administración Local y terminando por la Comunidad Europea,
pero al mismo tiempo exigiéndonoslo a
nosotros mismos y a la sociedad en general, la cual también tenemos mucho
que aportar para que situaciones como la de José María o Robert dejen de
ocurrir, al cual queremos pedirles disculpas y desearles que descansen en Paz.
QUE NADIE MUERA EN LA
CALLE
NADIE SIN HOGAR, NADIE
SIN VIVIENDA